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Las cosas intimas de Conrad Roset

Explicita sin dejar de ser evocadora, sensual y delicada. Estos podrían ser los tres adjetivos que definen la última exposición de Conrad Roset, Cosas Intimas, que ha tenido lugar miércoles 2 de marzo en la galería Miscelanea de Barcelona. Una sala expositiva muy apetecible, un público con muchas expectativas, era todo un reto. Pues bien, el artista, originario de Terrassa, ha estado a la altura: no ha abandonado su repertorio de musas, pero les ha sabido dar un aire nuevo. Ha sido un éxito redondo.

Conrad Roset sigue con su exploración del cuerpo femenino, pero ahora de una manera más introspectiva, más ensimismada y personal, más intima, aunque siempre inquieta. Esta vez los cuerpos se han hecho más mórbidos, más suaves, poseen calor humano.

Es muy interesante que las lineas nerviosas y tensas del pasado (que transmitían desasosiego) ahora se hayan suavizado, substituidas por una morbidez que transmite más experiencia, más serenidad, incluso más confianza en si mismo. El artista sigue privilegiando el boceto, las líneas que tienden al inacabado, las lineas que dejan el dibujo medio abierto, a lo mejor para sugerir una idea de inclusión, de comprensión, de múltiples interpretaciones.

A veces estos personajes incluso transmiten cariño, ternura, aunque se trate de una ternura sensual. La sensualidad, de hecho, es el indiscutible protagonista de la obra gráfica de Conrad Roset: lo sugieren las posturas de sus personajes, las miradas ambiguas, los labios entreabiertos, los ojos cerrados y abandonados al placer, que se encuentran en ciertas obras claramente sexuales.

Las chicas de Cosas Intimas son sobrecogidas por un ojo exterior que las observa y las espía en su intimidad, el ojo que fotografía el instante robado, el narrador visual que nos remite lo que está ocurriendo en una habitación cerrada. Sin embargo, a veces las chicas toman la iniciativa, descaradas, y clavan su mirada ambigua en el espectador. A veces cándidas e inocentes, a veces maliciosas y provocativas. La suya es falsa inocencia o ingenua coquetería? No lo sabemos, pero sabemos que nos resultan cautivadoras y no podemos dejar de mirarlas.

Para el montaje se ha optado para separar las muchas obras de pequeño tamaño de las pocas de mediano tamaño: mientras que las primas esbozaban micro-relatos, las segundas eran retratos, en primer plano, por lo tanto era una necesidad discursiva y formal, a parte de espacial.

El color es otro gran protagonista de estas obras, echado sobre el papel, aleatorio, las anilinas simplemente yuxtapuestas o mezcladas para que sean libres de derramarse y gotear allá donde quieren. Los colores manchan partes del cuerpo y en el acto las ponen en evidencia, como un reflector, una lampara al neón que ilumina justamente allá donde el artista quiere que se mire, en aquellos detalles del cuerpo que quiere destacar. O que la musa quiere que miremos. Porqué eso sí, las musas de Conrad Roset ya no son etéreas, tienen vida propia, tienen carne y hueso y parece que en cualquier momento puedan dejar su vida bidimensional y salir de la hoja de papel.

Siempre hay una evolución en un artista, y eso es sobre todo cierto en los artistas jóvenes que buscan un estilo propio. Aquí estamos en frente a un work in progress: Conrad Roset está en el camino, está experimentando con los colores y las técnicas, con los soportes y los formatos (por cierto, el formato mediano puede dar pie a resultados asombrosos). Todavía tiene presentes sus referencias artísticas, como Klimt y Mucha, pero las está dejando atrás. Es siempre menos Schiele y siempre más Conrad Roset, está persiguiendo un camino figurativo muy suyo, muy personal y parece haber encontrado la manera de comunicarnos su mundo interior: un universo narrativo y visual muy estético poblado por sinuosas siluetas, mujeres magnéticas y carismáticas, Lolitas indie y encantadoras.


Aplaude o calla, pero que nadie se salga de la ruta

Lo que sigue es el texto escrito por el artista Santiago Serra, polémico Premio Nacional de Artes Plasticas 2010,  en ocasión de la cancelación de su proyecto 245 Kubikmeter para la Sinagoga de Stommeln de Alemania en 2006.  Lo he encontrado en el blog Contraindicaciones

APLAUDE O CALLA

A la vista de lo visto tras mi trabajo en Stommeln en el que se ha puesto en cuestión mi trayectoria como artista, el monologuismo universal ha dictado que:
Europa nunca ha actuado ni mucho menos actúa movida por la codicia. Que su relación con el resto del planeta ha sido fundada en el derecho y la voluntad de ayudar e iluminar a los demás pues de Europa emana todo derecho humano, toda ciencia y toda solución. Que ni la geometría ni la aritmética fueron inventadas en Egipto, que ni los asirios, ni los centroamericanos tuvieron relación con la astronomía, ni los árabes con la química, o sí, pero que no se puede comparar. Que no hay negros intelectuales como lo prueba el hecho irrefutable de que nadie en el mundo sabe mencionar el nombre de uno de ellos cuya ocupación no sea el fútbol o las artes musicales, siempre más dionisiacas que apolíneas. Que todo el arte producido en el África Negra cabe junto con el producido en Oceanía en un fascículo coleccionable de Historia Universal del Arte, pues lo único útil a la humanidad que desde ese lugar se hizo fue el inspirar artistas europeos con su primitivismo brutal. Que la nobleza y la burguesía europea no existe ni ha existido nunca y que por tanto los nietos de la soldadesca y el proletariado europeo deben guardar silencio pues en realidad no existen, no existimos. Que en el sur de América se come de maravilla, como lo prueba la gran cantidad de restaurantes argentinos existentes en Europa. Que Centroamérica no existe. Que pensar en otro beneficio para Europa que no sea la satisfacción por un trabajo bien hecho es de revanchistas, radicales y provocadores y nunca de buenos ciudadanos. Que Europa jamás arrasó continentes enteros, ni cosifico seres humanos, ni finiquitó culturas milenarias y menos ahora y menos para llenar la bolsa. Que ni roba, ni ha robado nunca nada a nadie. Que los principios básicos de la Revolución Francesa son antieuropeos y por descontado antifranceses. Que la riqueza que ven ustedes en las calles europeas es solo producto de un milagro económico. Que de haberse producido algún capítulo desagradable durante la época colonial se produjo en el pasado y bajo bandera de potencias europeas meridionales y por tanto con menos población rubia, gente casi no europea. Que quienes se ahogan frente a estas bellas costas del norte mediterráneo lo hacen azuzados por su impericia en el gobierno de sus propios países como ocurriría entre niños grandes. Que los EEUU no son Europa, lo que resulta transparentemente claro hasta para un superviviente de Nueva Orleáns. Que los blancos ya no existen.
Que, y esto es fundamental, los únicos hechos desagradables ocurridos en Europa, ocurrieron al fondo a la derecha entre comunistas y en Alemania durante el exterminio masivo de judíos. Que lo ocurrido al fondo a la derecha demuestra lo bien encaminada que anda el resto de Europa, y que si ahora son proveedores de sexoservidoras, mendigos y mano de obra barata, que tampoco esta claro sea así, bien se lo buscaron ellos, nada de esto tiene que ver con la venganza. A este respecto cabe añadir que ni Chechenia, ni ninguna población del Asia Central existe, que Europa no consentiría nunca el bombardeo de zonas habitadas, y que esto es ridículo. Es por ello que tampoco existen los palestinos, ni los armenios, ni los kurdos, ni existe Afganistán, país este último en el que ni España ni ningún otro país europeo tienen tropas. Que las tropas tampoco existen pues en realidad son ayudantes humanitarios pues Europa nunca descansa en su pasión por ayudar a los demás, menos aún los EEUU, cuna de la libertad duradera.
Que el único crimen cometido en Europa lo cometieron los alemanes, todos y cada uno de ellos, y que lo hicieron sobre el pueblo judío y siendo tan culpables de esto que merecen ser el único pueblo del mundo hacia el que se puede ser racista. Que el Partido Nazi fue, ayer, hoy y siempre Alemania entera. Que lo que se hizo fue solo producto del odio que caracteriza a esta nación y que nadie se lucro con ello, que nada tuvo que ver con el dinero pues en Europa ni siquiera los alemanes piensan en términos de beneficio. Que la existencia de cámaras de gas, no tiene nada que ver con lo económico que resulta su empleo y que por tanto las cámaras de gas no fueron un aparato industrial para facilitar el robo masivo de bienes y vidas, estas las construyeron cegados de odio y nunca de avaricia. Que ningún otro invento semejante ha sido puesto en práctica. Que las bombas atómicas y otros artilugios no son perfeccionamientos superlativos de aquellas cámaras, que nada que ver. Que el sin número de países que poseen bombas atómicas no piensan usarlas, ni amenazan con cometer genocidio alguno porque, en cualquier caso, esos cacharros son de protección y nunca fueron empleados ni nunca lo serán, bueno, lo fueron en el Japón, pero por los nervios de última hora y eso solo afecta a los mismos japoneses quienes, por otra parte, no son europeos. Que de las cámaras de gas no debe hablarse, menos aún en Alemania, pues son solo de la incumbencia del pueblo judío. Que todos los judíos son iguales y piensan las mismas cosas y tienen los mismos portavoces. Que quien crea que hay diversidad en ese pueblo es un ignorante, un radical o un nazi, y que nadie debe hablar jamás con ellos. Que nunca debe recuperarse la memoria del holocausto para hablar del hoy. Que es mejor ver que hacer, que hacer es peligroso. Que la memoria será limpia, huera y vacía, o no habrá memoria y que, es de cajón, el Zyklon B no guarda ninguna relación con el co2 pues el planeta en su conjunto es de piedra y no se gasta.
Que de las artes visuales conocidas solo las cinematográficas podrán mostrar la muerte y que deberán mostrarla siempre como espectáculo, que en ellas solo morirán los malos y solo matarán los buenos. Que el arte contemporáneo solo debe ser empleado con fines decorativos o para la exaltación de la diversidad y buen talante de las metrópolis europeas del mundo, además de para rellenar espacio en los medios con el mismo tratamiento y meritos que un concurso de comer huevos cocidos, y que todo lo que no entre ahí no es arte, es desverg√ºenza, oportunismo, ofensa y desmesura. Que solo un radical provocador o un idiota emplearía el Arte Contemporáneo para hablar de explotación, de culpa, de muerte, de dinero o de dios. Que de haber tal clase de cosa solo deben tratarse las fatalidades de los no europeos pues los no europeos resultan indiferentes y su ruina certifica la gloria de Europa.
Que en realidad no pasa nada, ni nunca jamás volverá a suceder nada. Europa, en Europa y en el mundo, desde Washington a Marbella, esta abierta al monólogo, bien abierta y bien libre para ofrecer con generosidad todos sus medios a quien quiera sumarse al monólogo, a la gloria y a la beatificación permanente. En fin, que monologuemos pues con singular empeño y que nos cuidemos muy mucho de no hacerlo pues el escarnio público habrá de cernirse sobre los ingratos.

Todos los navegantes ya están avisados: que nadie se salga de la ruta.

Salud.


Está en crisis la Cultura?

Pregunta retórica, lo sé. Claro que está in crisis el mundo de la cultura, una crisis profunda de la que sufre desde hace años. En una sociedad consumistica y materialista, caracterizada por la ley del máximo provecho, del funcionalismo, del dinero todopoderoso que lo compra todo y para el cual se hace de todo… ¿queda lugar para algo tan inmaterial y tan evanescente como la Cultura? Y aún cuando el sistema vigente ha revelado sus fallos estructurales, sus perversiones y su inmoralidad, ¿quizás alguién se ha planteando que la Cultura podría jugar un papel interesante, que podría servir de algo en situaciones de emergencias como la que vivimos?

La questión es que a menudo se cree que se puede prescindir de la Cultura. Si hay poca disponibilidad de dinero, lo primero que se puede hacer es recortar los gastos más superfluos, es decir, los de Cultura. Ultimamente Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, ha declarado que “las inversiones en la cultura ya no deben considerarse gastos no esenciales que pueden ser sacrificados en tiempos de dificultades financieras”. Sin embargo la realidad actual es otra. Es un circulo vicioso: allá donde habría un un recurso para salir de este sistema corrompido y podrido (que no funciona y por ello ya nos ha pasado factura) no se inverte dinero porqué se le considera no prioritario.

Por eso, me pregunto, ¿no son exactamente la cultura y la educación las bases para construir una sociedad justa y honesta, capaz de desarrollarse y progresar? ¿No es en una sociedad que fomenta la cultura y la educación donde nacen y crecen hombres libres de pensar y crear? Si se cortan los fondos a la cultura, a la investigación, a la universidad, a la educación pública, al arte, al cine, ¿no se están cortando las alas a todos estos jóvenes, intelectuales, investigadores, estudiantes y creativos que mañana serán la linfa vital y el tejido vivo de la sociedad? ¿No se está reduciendo drásticamente su capacidad y posibilidad creativa (porqué lo sabemos muy bien: la creación y la producción necesitan recursos económicos y herramientas)? ¿No se está frustrando una generación precisamente en su momento más prolífico y fértil, impidiéndole de brotar, de abrirse, de desarrollarse, de levantar esta sociedad tan hipócrita y frìa hacia una dimensión más híbrida y heterogénea?

En El país Santi Eraso, director artístico de San Sebastián 2016 dice palabras contundentes sobre el tema: “El sistema cultural público, aquello que se supone que es inútil y que no tiene aplicación práctica, está en crisis”. Pero cuidado: “la potencia simbólica, la capacidad de crear patrimonio, es tan importante como hacer carreteras”. En este caso Eraso se refiere a la preocupante situación en la que versan las estructuras culturales públicas vascas, a propósito del cierre del Museo Chillida-Leku y de las dificultades de otras instituciones. Pero el discurso es mucho más general.

Porqué la emergencia y la crisis que vive el mundo de la Cultura no incluye solo la reducción de inversiones en este sector, sino también todo lo que está detrás de esta reducción de inversiones. Que es la pretensión de que la cultura puede ser algo accesorio, que no merece aparecer entre las prioridades de un gobierno, sino cuando puede servir para vanagloriarse o cuando se puede manipular. Y parece que esta situación no moleste a mucha gente. Supongo que la idea es dejar que el sistema siga funcionando por si mismo. Esto es lo que pasa en muchos países europeos, los mismos que presumen de ser modernos. Mientras tanto, en países que siguen viviendo bajo dictadura, donde a diario se reprime la libertad y se violan los derechos humanos , la necesidad de expresarse liberamente es muy fuerte, como muy fuerte es la demanda de una Cultura libre y desvinculada del poder. Aquí Arte y Cultura son considerados instrumentos tan potentes que se reprimen con fuerza.

Quien con su arte critica el poder y lucha para los derechos humanos es encarcelado y desacreditado en frente de la sociedad: es lo que le pasa a los así llamados artistas disidentes, los opositores del regimen chino, como Ai Weiwei (http://www.aiweiwei.com/). Autor de la polémica obra Semillas de Girasol (será expuesta en el Tate Modern, Londres, hasta el 2 de mayo del 2011) y codiseñador del estadio olímpico de Pekín, Ai, a quien le demolieran el taller y a quien no se le permite salir del país, es también uno de los firmantes de la “Carta ’08″. Con este manifiesto, hace dos años,  se pidieron reformas políticas en el país y por eso su principal impulsor, el Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo, fue encarcelado por 11 años el 25 de diciembre 2009. Tampoco Liu Xiaobo ha tenido la posibilidad de ir a recoger su premio durante la entrega de los galardones.

El cuadro descrito no es de los mejores, pero la idea no es transmitir pesimismo sino la necesidad de reaccionar y actuar para cambiar la situación. Hay que tomar conciencia de la realidad en la que vierte la Cultura y cambiar el rumbo de las cosas. La manera? Más sensibilización: más educación y más Cultura. Y sí, he escrito Cultura con mayúscula todo el tiempo porqué estoy convencida de que es la base de la sociedad y lo repetiré siempre: sin Cultura no hay desarrollo posible ni sostenible.


Genocidios desde un mundo globalizado: Srebrenica

Hay exposiciones que no destacan tanto o sólo por los trabajos expuestos, sino para el mensaje que saben transmitir y por la fuerza con la cual son capaces de atraer la atención del público sobre una cierta tematica.

Es este el caso de Srebrenica: Memòria d’un Genocidi, que se ha inaugurado el pasado lunes en el Vestíbulo del Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona, una exposición de fotografías de Alfons Rodríguez, que documentan la marcha de comemoración del 15 aniversario de la matanza de Srebrenica, ocurrido en julio de este año.

La marcha reconstruye, durante tres días y en sentido contrario, la fuga de alrededor de 11.000 bosnios musulmanos desde Srebrenica hacia Tuzla, único municipio no gobernado por autoridades nacionalistas serbias, empezada el 11 de julio del 1995.  Los que llegaron, incluso después de un mes de camíno, salvaron la vida. Sin embargo,  la mayoría se quedó atrás, en las emboscadas y, complice la indiferencia o incapacidad de los cascos azules holandeses,  alrededor de 8.000 personas fueron interceptadas y exterminadas por las tropas serbias del general Ratko Mladic, en un conseguido intento de limpieza étnica.

La mayoría de la gente retratada en las fotos de Rodríguez ha perdido distintas personas en el genocidio. La  mayoría de las personas tiene heridas abiertas en sus caras, son heridas que no se pueden cicatrizar, porque el dolor no desaparece y a la impunidad de muchos de los responsables es una carga aún más pesada por soportar.

Ahora leo que el 2010 ha sido el año en el que se ha podido reconocer el mayor número de víctimas, alrededor de 800. Y la verdad es que no sé si esta es una buena noticia o una mala noticia.

El año próximo me gustaría estar presente en la marcha, y ser una más que le dice al mundo: “esto no se puede repitir, esto no debe dejarse impunido”.

Srebrenica. Memòria d’un genocidi. Del 20 de setembre al 8 d’octubre de 2010
Universitat de Barcelona, Edifici Històric, vestíbul.

De locus…viaje, diaspora,desorientación,territorio

Por cuestiones de estudio y por circunstancia personal me interesa mucho todo lo que se relaciona con el concepto de lugar y sus corolarios de identidad y viaje.

Me pregunto si lo que llamamos lugar está realmente conectado con un territorio concreto o si es algo más metafísico, más ideal, más interiorizado. En mi opinión sí, es un concepto más abstracto de lo que podamos imaginar. De hecho, el fotógrafo Hicham Benohoud, -http://www.galerievu.com/artiste.php?id_photographe=4- hablando de su serie fotográfica Versión Soft 9 -2003-, se atreve a decir que “La ciudad es también un paisaje interior”.

El exilio, el desarraigo de la comunidad de origen, siempre ha sido vivido como una humilliación, como un rechazo por parte de la patria, como una condición desgraciada e infeliz, donde el pensamiento fijo -a menudo, pero no siempre- es: volver a casa. Existe la obsesión para el lugar, la necesidad al lugar. Como dice la voz lugar del diccionario del Malestar de la Cultura de la exposición Atopia. Art i ciutat al segle XXI -CCCB, hasta el 24/05,  http://www.cccb.org/ca/exposicio-atopia-33509- :“el hombre es un ser situacional, necesita un espacio propio y tiende a buscar un espacio de proximidad, compartido, en el que no se sienta extraño i …-sin embargo- la conversión del lugar en patria ha generado la … exclusión del extranjero…”

Ergo, el lugar implica la identidad,la cultura y la historia personal y colectiva, la pertenencia a un pueblo o a una comunidad -aunque circula una idea según la cual el hombre de la época digital ya está más allá del individualismo pero aún lejos de la comunidad-… E implica también la negación de todos estos elementos: el lugar y la pérdida del lugar, la identidad propia y la pérdida de la identidad, la historia y la pérdida de la memoria, o la falsa memoria.

A ocasionar estas negaciones hay muchos cosas, y a seguir indico algunas, sin distinguir entre causes y consecuencias -el tema es demasiado amplio-: la pobreza y la falta de recursos, el desempleo, las políticas sociales, urbanas y agrícolas miopes, el consumismo, -la manipulación de- la globalización, la negación de lo local, la brutalización de las ciudades -The death of the city, Richard Ingersoll- con sus diferentes traumas urbanos, las migraciones forzosas, alias la diáspora y el exilio, pero también el viaje buscado e -sin embargo- necesario… Desplazarse, viajar, por necesidad o por deseo, supone cambiar nuestra manera de leer el mundo, nuestra idea de habitar y de pertenecer. Se nos hace necesario transformar las coordinadas y los puntos de referencia que siempre hemos utilizado para orientarnos y ubicarnos en el mundo. Nos desorientamos. Nos quedamos sin referente alguno.

Trasplantados en otra realidad que necesitamos descifrar, pero ya no con las viejas herramientas, sino con nuevas herramientas que hemos de crear de cero. Hemos de generar nuevos discursos, nuevas ideas, nuevos vocablos para informar el nuevo mundo que nos acoge. Es como volver a ser niños, aprender todo el sistema de valores y de referencias, las palabras y los objetos, los gestos y los significados. Y mientras aprendemos a educarnos otra vez vamos perdiendo nuestro viejo sistema de referencia, lo vamos substituyendo poco a poco pero drasticamente. Así que, al final, casi no pertenecemos ya a ningún lugar. Vivimos suspendidos entre dos no-lugares: el de origen, que ya no nos refleja y nos pertenece sólo nominalmente -sólo porque a él pertenecimos, hace tiempo- y el de llegada, en el que no nos hemos criado y en el que nos hemos integrado precisamente gracias al olvido de la cultura original. Por eso, volver se convierte en un paso muy difícil y doloroso, tan difícil y doloroso como partir.

Reflexionando sobre eso y mucho más y buscando qué arte se produce alrededor de estos temas, me he encontrado con la obra de Margarita Pineda, -http://www.margaritapineda.net/- un artista que encuentro muy interesante. Pienso en los mapas trazados en las camisas blancas de Patrones de Arraigo Matrices de Memoria (Bcn, 2004), donde nos habla del viaje, de la desorientación, de lo que nos dejamos atrás y de lo nuevo que nos espera, de la mezla de los dos lugares que:en muchos casos se confunden desorientando, como si esta mezcla de lugares formara un lugar inexistente; una dualidad como la que se siente cuando se aman cosas de allá y se quieren otras del país que se habita pero en la práctica de vivir y habitar son incompatibles, imposibles de conjugarlas”.

Pienso a Territorios mentales (Bcn, 2004), donde reflexionando sobre la inmigración, las prendas, otra vez, nos hablan de recorridos, coordenadas y lugares. O Mudarse (Bcn, 2005), que  intenta explicar qué significa para la artista habitar: “ … es construirse un espacio a medida de los deseos, donde uno se sienta afincado, protegido, que le sea familiar y sea el punto de referencia para moverse en el espacio ampliado: el barrio, la ciudad, el país etc., por que aunque sea brevemente: A la casa siempre se vuelve.”


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